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Hidratación: La Clave del Rendimiento
El agua es tu mejor aliada cuando realizas cicloturismo o bikepacking. Mantenerte hidratado no solo evita el agotamiento, sino que también mejora tu resistencia y claridad mental en la ruta.
Una caramagiola bien pensada puede ser más que solo agua, incluso podría ser una fuente de energía a largo plazo si sabes que carbohidratos utilizar.
Un tema no menor y que mucha veces pasamos por alto, es la hidratación con agua envasada, es decir; agua de osmosis inversa, la cual se purifica a tal extremo que no tiene minerales, los cual son fundamentales para la hidratación, a menos no que tengas otra opción de consumo agregale sales minerales por tu cuenta.
En ruta mediante la sudoración se pierden 500-1.000ml de líquidos con importantísimos minerales:
Muchas veces, la sensación de fatiga o mareo se debe a una pérdida de líquidos y sales minerales, por lo que anticiparse a la sed es clave. Asegúrate de llevar suficiente agua desde el inicio y establecer paradas estratégicas para rellenar tus botellas o sistema de hidratación.
En rutas largas o climas extremos, no basta con solo agua. La sudoración intensa provoca la pérdida de electrolitos esenciales como sodio, potasio y magnesio. Para reponerlos, puedes optar por bebidas isotónicas comerciales o soluciones caseras con agua, limón, miel y una pizca de sal. Estas opciones te ayudarán a prevenir calambres musculares y mantener un buen nivel de energía durante el recorrido.
Si viajas por zonas remotas, encontrar agua potable puede ser un desafío. En estos casos, es recomendable llevar un filtro de agua portátil o tabletas purificadoras. Nunca confíes en la apariencia del agua, ya que aunque luzca cristalina, podría contener microorganismos peligrosos. Hervir el agua por al menos un minuto también es una solución efectiva en caso de emergencia. Planificar tu ruta con antelación y marcar puntos de abastecimiento es fundamental para evitar imprevistos.
Otro aspecto importante es la forma en que llevas tu agua. Muchos ciclistas prefieren un “camelbak” o bolsa de hidratación en la espalda, ya que permite beber sin detenerse. Otros optan por botellas en el cuadro de la bicicleta, que son más fáciles de rellenar en marcha. Si la ruta es especialmente calurosa, envolver la botella con un paño húmedo o colocarla dentro de una alforja aislante puede ayudar a mantener el agua fresca por más tiempo. Pequeños detalles como estos pueden marcar la diferencia en la comodidad y eficiencia de tu viaje.
Extra tip:
Por ejemplo (tus requerimientos podrían variar), para un viaje en bicicleta de 6 horas, necesitas una mezcla de carbohidratos de rápida y lenta absorción para mantener un flujo constante de energía. Aquí tienes una explicación simple:
- Carbohidratos de rápida absorción (IG ALTO, para energía inmediata):
- Se absorben rápido y elevan el azúcar en sangre en minutos.
- Ejemplos: Dextrosa, glucosa, maltodextrina.
- Productos comunes: Geles energéticos, bebidas isotónicas, maltodextrina en polvo.
- Carbohidratos de absorción más lenta (IG BAJO para energía sostenida):
- Se digieren más lentamente, liberando energía de manera progresiva.
- Ejemplos: Fructosa, palatinosa (isomaltulosa).
- Productos comunes: Bebidas deportivas avanzadas, polvos con mezcla de maltodextrina y fructosa.
Cómo preparar la caramagiola:
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- Mezcla maltodextrina + fructosa en una proporción 2:1 (ej. 40g maltodextrina + 20g fructosa por litro).
- Añade electrolitos para evitar calambres y mejorar la hidratación (la bio sal es una opción económica).
- Bebe regularmente (unos 500-1000 ml por hora, osea, una caramagiola grande por hora).
Si no te gusta sufrir en la ruta, la hidratación es la clave.